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15 oct 2026

Cómo apoyar a alguien en el cuidado de su salud cerebral

mujer consolando a su madre mayor, que sonríe, en el sofá

 

Formas prácticas de ayudar ante cambios en la memoria y el pensamiento

Cuando alguien que le importa experimenta cambios en la memoria o el pensamiento, es posible que usted comience a ayudarle de nuevas maneras. Esto puede ocurrir en distintas etapas de su salud cerebral, ya sea que esté notando cambios por primera vez, comenzando a experimentar pérdida de memoria o viviendo con un diagnóstico como la demencia. En estos casos, brindar apoyo puede significar acompañar a la persona a sus consultas médicas, ayudarle a llevar un control de sus medicamentos, colaborar con las tareas cotidianas o simplemente estar presente para escucharla.

No necesita tener todas las respuestas. Existen recursos, herramientas y personas que pueden ayudarles tanto a usted como a la persona que cuida durante este proceso.

Comience por lo que la persona necesita hoy

El tipo de apoyo adecuado es diferente para cada persona y puede cambiar con el tiempo. Comience por identificar en qué aspectos un poco de ayuda adicional podría facilitar la vida diaria.

Pregúntele a la persona que cuida en qué le gustaría recibir ayuda. Pueden conversar sobre las cosas que son importantes para ella en su vida diaria, sus relaciones personales, las actividades que disfruta, sus capacidades de pensamiento y aquello que le da un sentido de propósito.

Es importante que la persona continúe realizando las actividades que son significativas para ella, con el apoyo de quienes la rodean y adaptando las actividades o rutinas cuando sea necesario. Brindarle apoyo en los aspectos de la vida que son importantes para ella puede ayudarle a mantener su independencia, su sentido de identidad, su bienestar general y su calidad de vida a medida que cambian sus necesidades.

Algunas áreas en las que puede necesitar apoyo incluyen:

  • Atención médica: Prepararse para las consultas, llevar un control de los medicamentos u organizar la información de salud.
  • Actividades cotidianas: Preparar comidas, organizar el transporte, hacer compras, administrar las finanzas o realizar tareas del hogar.
  • Seguridad: Hacer que sea más fácil desplazarse por el hogar o identificar situaciones en las que podría necesitarse apoyo adicional.
  • Mantener las relaciones sociales: Dedicar tiempo a los amigos, la familia, las actividades y los intereses que disfruta.
  • Planificar el futuro: Conversar sobre sus preferencias de atención médica, finanzas y vida cotidiana mientras la persona pueda participar plenamente en las decisiones.

Siempre que sea posible, pregúntele qué tipo de ayuda le resultaría útil, inclúyala en las decisiones y respete su independencia y privacidad. Incluso cuando necesite más apoyo, busque maneras de que pueda seguir tomando decisiones y participando en las actividades que son importantes para ella.

Explore los recursos de apoyo en su comunidad

No tiene que encargarse de todo por su cuenta. Las organizaciones locales y nacionales ofrecen servicios prácticos que pueden facilitar las responsabilidades diarias. Según el lugar donde viva, estos recursos pueden incluir entrega de comidas a domicilio, transporte, ayuda en el hogar, orientación financiera o legal, servicios de descanso para cuidadores y programas sociales.

Una Agencia Local para el Envejecimiento (Area Agency on Aging) puede ser un buen punto de partida para conocer los servicios disponibles cerca de usted. Organizaciones como Meals on Wheels también pueden ofrecer apoyo práctico en el hogar.

Puede buscar apoyo incluso si todavía no existe un diagnóstico. Informarse y solicitar ayuda desde el principio puede permitirle conocer los recursos disponibles y contar con más opciones si las necesidades cambian en el futuro.

Conéctese con otras personas

Apoyar a alguien puede hacer que a veces se sienta aislado, especialmente cuando las necesidades de esa persona están cambiando. Conectarse con otras personas que han vivido experiencias similares puede brindarle ideas útiles, nuevas perspectivas y apoyo.

Los centros comunitarios, las organizaciones de salud, las comunidades religiosas y organizaciones como la Alzheimer’s Association pueden ofrecer grupos de apoyo presenciales o en línea. Algunos grupos están dirigidos específicamente a personas que apoyan a alguien con cambios en la memoria o demencia, mientras que otros se enfocan en el cuidado de otras personas y el envejecimiento saludable en general. No tiene que esperar hasta que la situación se vuelva difícil para buscar apoyo.

Utilice la tecnología para facilitar las tareas diarias

La tecnología puede ayudarles a usted y a la persona que cuida a mantenerse organizados, conectados y seguros.

Según sus necesidades, algunas herramientas útiles pueden incluir recordatorios de medicamentos y citas médicas, calendarios compartidos, consultas médicas a distancia, aplicaciones de salud o sistemas de alerta para emergencias.

No necesita utilizar todas las herramientas disponibles. Elija aquellas que respondan a una necesidad específica, sean fáciles de usar para la persona y respeten sus preferencias y privacidad.

Dedique tiempo a cuidarse usted también

Apoyar a otra persona puede requerir tiempo y energía. Prestar atención a sus propias necesidades puede ayudarle a seguir brindando apoyo a largo plazo.

Piense en qué aspectos podría necesitar ayuda adicional. ¿Podría otra persona encargarse de algún mandado? ¿Podría compartir con otro familiar la responsabilidad de acompañar a las consultas médicas? ¿Podría algún servicio de su comunidad facilitarle parte de la semana?

Estos cambios pueden ayudarle a dedicar más tiempo a su descanso, salud, relaciones personales y actividades.

Si apoyar a esta persona está afectando su sueño, salud, estado de ánimo o capacidad para cumplir con sus responsabilidades diarias, considere hablar con su profesional de la salud. Pedir ayuda es parte de brindar apoyo de manera sostenible y no significa que esté fallándole a la persona que cuida.

Reconozca cuándo puede ser útil recibir más apoyo

Los cambios en la memoria y el pensamiento pueden ocurrir por muchas razones. Si usted o la persona a la que apoya nota cambios nuevos, persistentes o que están empeorando, considere hablar con un profesional de la salud. Una evaluación puede ayudar a identificar las posibles causas y determinar qué tipo de apoyo podría ser útil.

Un cambio repentino en el pensamiento, la atención o el comportamiento puede deberse a un problema médico urgente y debe evaluarse lo antes posible.

Puede ser útil anotar los cambios que ha observado, cuándo comenzaron y cómo están afectando la vida diaria. Llevar estas observaciones a una consulta médica puede facilitar el inicio de la conversación.

Comience con un paso

No necesita resolverlo todo de una sola vez. Piense en qué sería más útil en este momento y comience por ahí.

A veces, el primer paso es reconocer que podrían necesitarse cambios más importantes. Puede ser útil pensar en qué pueden manejar juntos, qué podría necesitar ajustes y en qué situaciones el apoyo adicional podría hacer las cosas más fáciles o seguras. Esto puede significar buscar opciones de transporte, prepararse para una consulta médica, pedir ayuda a otro familiar, unirse a un grupo comunitario o simplemente aprender más sobre los cambios en la memoria y el pensamiento.

Ya sea que una persona esté comenzando a notar cambios o lleve tiempo experimentando cambios cognitivos, puede brindarle apoyo paso a paso. Existen recursos disponibles para ayudarles a ambos durante este proceso.

Recursos confiables para obtener más información

Para obtener más información y apoyo, visite el National Institute on Aging, Alzheimers.gov, AARP o la Alzheimer’s Association. La Alzheimer’s Association también ofrece una línea de ayuda disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, llamando al 800-272-3900. Su Agencia Local para el Envejecimiento (Area Agency on Aging) puede ayudarle a encontrar servicios en su comunidad.